🌱 Cuando el reto es contigo mismo, cada paso cuenta.
Tuvimos un encuentro deportivo, donde más de 200 niñas, niños y adolescentes participaron en un encuentro muy especial.
Un espacio pensado no solo para moverse, sino para reconocerse, enfrentar sus propios límites y descubrir que la fuerza más importante no siempre está en los músculos, sino en el corazón.
A través del juego, la disciplina y la convivencia, cada participante se encontró frente a un reto personal: el miedo a fallar, la inseguridad de no sentirse suficiente, la presión de hacerlo bien o el simple nervio de intentarlo por primera vez frente a otras personas.
Y sin embargo, uno a uno, fueron dando pasos firmes, algunos con timidez, otros con entusiasmo, pero todos con el mismo valor: atreverse.
Porque eso es lo que buscamos desde Fundación Espera la Primavera A.C.:
🔸 Crear espacios donde puedan sentirse seguros para probar.
🔸 Donde equivocarse no signifique fracasar, sino aprender.
🔸 Donde se construyan vínculos de respeto, pertenencia y confianza.
🔸 Donde las emociones no se repriman, sino que se reconozcan y se trabajen.
Este encuentro fue una celebración de la valentía cotidiana. De esa que no se ve en los aplausos, sino en el silencio interior que dice “puedo con esto”.
Nos llevamos más que movimientos: nos llevamos historias de superación, miradas cómplices, abrazos espontáneos y un ambiente donde lo importante no fue ganar, sino estar ahí, con el corazón abierto.
Gracias a cada niña, niño y adolescente que participó. Y especial reconocimiento a nuestros niños, niñas y adolescentes de los Centros de Atención Social adscritos al SNDIF que demostraron la valentía que llevan dentro.
Gracias por recordarnos que el primer paso para transformar el mundo, es atreverse a transformarse por dentro.

