
Teniendo presente que en el mundo sigue habiendo 138 millones de niños y niñas víctimas del trabajo infantil, 54 millones de los cuales trabajan en condiciones peligrosas, la CSI advierte de que el Objetivo de Desarrollo Sostenible 8.7 para erradicar el trabajo infantil de aquí a 2025 no podrá alcanzarse por un amplio margen debido a la falta de voluntad política, de observancia y de recursos.
No obstante, el informe del Relator Especial expone la manera en que Estados y empresas pueden colaborar con los sindicatos para adoptar medidas inmediatas que permitan acabar con la lacra del trabajo infantil.
- Reforzar las leyes y su observancia: Adoptar y aplicar las normas internacionales del trabajo, incrementar a 18 años la edad mínima para realizar trabajos peligrosos, y emprender acciones judiciales rigurosas contra los perpetradores.
- Proteger a las víctimas: Establecer sistemas judiciales adaptados a menores, garantizar la rehabilitación y el apoyo a la reintegración, y defender el principio de no castigo a los niños explotados.
- Prevenir la explotación: Garantizar una educación universal, gratuita y de calidad, proporcionar ayudas a los ingresos para las familias, formalizar el sector de la economía informal, y eliminar la cultura de aceptación del trabajo infantil.
- Responsabilizar a las empresas: Exigir la diligencia debida en materia de derechos humanos en todas las cadenas de suministro, imponer sanciones por las infracciones, y apoyar a las pequeñas y medianas empresas para que asuman sus responsabilidades.
- Promover la participación de los sindicatos: Implicar a las organizaciones de trabajadores en todas las etapas del proceso, desde la identificación de las víctimas hasta la aplicación de medidas de protección en el lugar de trabajo y la creación de zonas libres de trabajo infantil.
El secretario general de la CSI, Luc Triangle, ha declarado: “La persistencia de las peores formas de trabajo infantil constituye un fracaso inaceptable de la responsabilidad política y corporativa. Los sindicatos estamos en primera línea de esta lucha, pero no podemos ganarla solos. Los gobiernos y las empresas deben actuar ahora con determinación, a fin de proteger a los niños y las niñas, atajar las causas profundas y garantizar la dignidad del trabajo para todos. La Sexta Conferencia Mundial sobre la Erradicación del Trabajo Infantil, que se celebrará en 2026 y estará organizada por el Gobierno de Marruecos, debe ser un punto de inflexión, no otra oportunidad desaprovechada”.
La CSI movilizará a sus organizaciones afiliadas internacionales para presionar a favor de estas medidas durante el período previo a la Conferencia sobre la Erradicación del Trabajo Infantil de 2026.
