En México, el matrimonio infantil se mantiene como una problemática social que afecta principalmente a niñas indígenas de 12 a 17 años, con mayor concentración de casos en estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero.
El matrimonio infantil sigue siendo una práctica generalizada a nivel global, concluyó el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en 2023, pese a que cifras revelaron que, en los últimos años, 1 de cada 5 niñas se están en uniones formales o informales, cuando hace 10 años la estadística indicaba que había 1 por cada 4.
Mientras que en casos de niños, la tasa mundial de matrimonio infantil equivale a una quinta parte de la de las niñas.
“Los matrimonios infantiles en México son más frecuentes en las comunidades indígenas y rurales, que se rigen por usos y costumbres, donde se practican por motivos culturales, económicos o religiosos, lo que los hace un fenómeno normalizado”, destacó en su informe el ISSSTE.

