Campaña en Nuevo León llama a actuar frente a la violencia familiar
El Gobierno del Estado de Nuevo León, UNICEF y ONU Mujeres presentaron en junio de 2026 la campaña “En equipo contra la violencia familiar”, una iniciativa dirigida a prevenir la violencia contra mujeres, niñas, niños y adolescentes dentro del hogar.
La campaña surgió en el contexto de la Copa Mundial de la FIFA 2026, pero su mensaje continúa vigente después del torneo: ninguna celebración, resultado deportivo o emoción justifica los gritos, amenazas, humillaciones, controles o agresiones dentro de una familia.
La iniciativa busca ayudar a que familiares, amistades, vecinas, vecinos y comunidades reconozcan señales de alerta, reporten situaciones de riesgo y comprendan que no es necesario tener certeza absoluta para pedir orientación o activar una ruta de protección.
El deporte no causa la violencia
UNICEF explica que el fútbol no genera violencia familiar. Sin embargo, durante los grandes eventos deportivos pueden coincidir factores como el consumo excesivo de alcohol, las apuestas, la presión económica y una elevada intensidad emocional.
Estos factores pueden agravar situaciones de violencia que ya existen dentro de los hogares. Por ello, la prevención debe mantenerse antes, durante y después de cualquier celebración o reunión comunitaria.
La responsabilidad de la violencia siempre corresponde a quien la ejerce. Perder un partido, sentirse frustrado o haber consumido alcohol nunca son explicaciones que justifiquen una agresión.
Señales que no deben ignorarse
La campaña invita a prestar atención ante situaciones como:
- Gritos, golpes o ruidos violentos que se repiten dentro de una vivienda.
- Niñas, niños o adolescentes que muestran miedo ante la llegada de una persona o determinada hora del día.
- Cambios repentinos de comportamiento, como aislamiento, ansiedad, tristeza o retraimiento.
- Amenazas, humillaciones, control excesivo o restricciones injustificadas.
- Lesiones físicas que no cuentan con una explicación clara.
Una señal aislada no siempre confirma que existe violencia, pero puede ser suficiente para pedir orientación. La intervención debe realizarse de manera responsable y sin enfrentar directamente a la persona posiblemente agresora, ya que esto podría aumentar el riesgo para las víctimas o para quien intenta ayudar.
Escuchar y actuar a tiempo
Cuando una niña, un niño, una persona adolescente o una mujer comparte que vive violencia, es fundamental escuchar sin juzgar, creer en su relato y evitar preguntas que la hagan sentir culpable.
También es importante compartir información sobre servicios de apoyo, respetar la privacidad y reportar la situación ante las autoridades correspondientes. Las personas testigo pueden anotar la hora, el lugar y aquello que observaron o escucharon, sin ponerse en riesgo ni intentar investigar por su cuenta.
En Nuevo León existen líneas de atención disponibles las 24 horas:
- 911, para emergencias o situaciones de peligro inmediato.
- 070, para recibir información y orientación.
- 079, opción 1, correspondiente a la Línea de las Mujeres del Gobierno de México.
Fortalecer la respuesta institucional
Como parte de la estrategia, UNICEF brindó capacitación a policías primeros respondientes de Fuerza Civil y de los municipios de Monterrey y Guadalupe. También se capacitó a personal de líneas de emergencia, Procuradurías de Protección, dependencias estatales y defensorías municipales.
Estas acciones buscan mejorar la identificación de riesgos, la atención oportuna y la coordinación de los mecanismos de protección para mujeres, niñas, niños y adolescentes.
Las casas hogar y Centros de Asistencia Social también pueden fortalecer la prevención mediante protocolos claros, capacitación continua, canales privados de escucha y coordinación permanente con las autoridades de protección.
La prevención debe continuar
Las campañas públicas pueden comenzar durante un acontecimiento específico, pero la construcción de hogares y comunidades libres de violencia es una tarea permanente.
Actuar a tiempo, escuchar sin juzgar y conocer las rutas de atención puede marcar una diferencia para una niña, un niño, una persona adolescente o una mujer que no puede pedir ayuda directamente.
La violencia familiar no es normal, no es inevitable y nunca debe formar parte de una celebración.

